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Terapia

OPCIONES DE TRATAMIENTO

Seguimiento sin tratamiento

Cuando el nódulo es benigno y pequeño y no ocasiona ningún síntoma, no se necesita tratamiento inmediato. Sin embargo, debe seguirse con regularidad.

Medicamentos

Nódulos calientes

Los nódulos calientes (vea también: ¿Qué son los nódulos calientes y fríos?) son “hiperactivos”. Los nódulos calientes se tratan primero con medicinas, denominadas “bloqueadores tiroideos”. Éstos reducen la formación de hormona tiroidea o la bloquean completamente. Desafortunadamente, esto también puede ocasionar la reducción de la función de la tiroides.

Las medicinas denominadas tirostáticas pueden aliviar los síntomas. Sin embargo, las regiones autónomas no se eliminan mediante este tratamiento, que es por lo que las medicinas generalmente se utilizan como un tratamiento puente hasta que se emprende un procedimiento definitivo.

Nódulos fríos

Si los nódulos son pequeños y fríos (vea también: ¿Qué son los nódulos calientes y fríos?) y, por consiguiente, benignos, se suministra hormona tiroidea. Esto debe prevenir el crecimiento de los tejidos de la glándula.

Terapia con yodo radioactivo

La terapia con yodo radioactivo se considera cuando hay nódulos calientes. Entonces, el yodo se suministra en forma de cápsulas o líquido. Las células tiroideas en el nódulo absorben el yodo y luego mueren. Las mujeres embarazadas no deben recibir este tratamiento debido a la exposición a la radiación.

En muchos pacientes, las funciones tiroideas vuelven a la normalidad después de la terapia con yodo radioactivo. Sin embargo, algunas veces el tratamiento puede conducir a una reducción de la función. En este caso, la hormona tiroidea faltante se debe reponer durante el resto de la vida del paciente por medio de pastillas.

Operaciones de tiroides

Cuando se sospecha malignidad, o cuando los nódulos ocasionan síntomas debido a su tamaño o función excesiva, se deben retirar. Hasta la fecha, esto significa normalmente una operación con anestesia total. Durante la operación, dependiendo de la situación, el médico retira toda la tiroides, un lóbulo de la tiroides o el propio nódulo. La operación puede realizarse como cirugía abierta o mínimamente invasiva (con cortes pequeños).

Los riesgos durante una operación de tiroides incluyen sangrado, lesión de las glándulas paratiroideas y daño a los nervios de las cuerdas vocales, lo cual podría conducir a una parálisis de las cuerdas vocales. Sin embargo, todo esto rara vez sucede. Normalmente, se retira demasiado tejido, lo cual significa que ya no se producen suficientes hormonas. Estas hormonas faltantes se tienen que reponer durante el resto de la vida del paciente mediante la ingesta de hormonas tiroideas a diario. Para evitar la ganancia de peso, esto se debe tomar con relativa rapidez y siempre debe seguir el ajuste necesario.

Termoablación

La opción de termoablación ha estado disponible durante pocos años. Aquí, el nódulo se “funde”. Éste es el caso durante la ablación por radiofrecuencia y la ablación por microondas, por ejemplo, donde una sonda se inserta en la tiroides a través de un pequeño corte en ambos casos. Los nervios de las cuerdas vocales también pueden lesionarse durante este procedimiento mínimamente invasivo, aunque esto sucede con mucho menos frecuencia que durante una operación. La echotherapy se realiza sin una sola incisión.

La termoablación no es adecuada para los tumores malignos, pero ofrece una alternativa más delicada que la cirugía al tratar con nódulos benignos.

Echotherapy

Recientemente, esta disponible una forma no invasiva y delicada de tratamiento utilizando ultrasonido terapéutico – la denominada echotherapy – (vea también – ¿Qué es la echotherapy?). Durante este tratamiento, los nódulos se “funden” utilizando ondas de ultrasonido concentradas. Los tejidos que se destruyen por las ondas de ultrasonido se degradan gradualmente por la acción del cuerpo con el tiempo. Este método puede realizarse sobre una base ambulatoria y se realiza totalmente sin cortes, eliminando así la formación de cicatrices, los riesgos del anestésico y el riesgo de infección relacionada con la cirugía. El principal beneficio: La tiroides mantiene su función normal y se reduce enormemente la intrusión en el equilibrio hormonal.