Teresa, 54 años

Tengo varices desde hace 20-25 años, pero nunca había experimentado ningún tratamiento. Una vez me hicieron una ecografía y me advirtieron de que podría necesitar cirugía más adelante. Al principio, eran muy pequeñas y más bien un problema estético, antes de que se convirtieran en un problema de salud. Cuando la vena no funciona bien, es como un grifo que hay que cerrar.

Lo pasaba peor sobre todo en el trabajo, ya cuando venían los meses de calor. Soy docente de niños pequeños, así que paso mucho tiempo de pie. También camino mucho, a un ritmo rápido.

Hace poco, quise hacerme una revisión de las varices y encontré un artículo en el periódico online sobre este nuevo método de tratamiento, Echotherapy con SONOVEIN®. La alternativa era una pequeña cirugía, ya que mis varices no eran muy pronunciadas. Pero no quería hacerlo, por las complicaciones que hay luego. Quería tratarlas porque mi madre también había tenido varices agravadas por la cardiopatía y una diabetes. El resultado fue una úlcera abierta. Quería evitar esto. Así que pedí cita en el Instituto Vascular Internacional de HM Montepríncipe en Madrid.

Durante el tratamiento, me pusieron anestesia local y sentí un poco de calor, pero no dolor. Era totalmente llevadero. Salí de la consulta a pie y me incorporé al trabajo al día siguiente. ¡Eso es una gran ventaja! ¡Un tratamiento genial!

Me hice las dos piernas con unos meses de diferencia (noviembre y febrero) y ambas fueron muy bien. No sentí dolor después del tratamiento una vez que el efecto anestésico desapareció. El médico me recomendó no hacer deporte durante un tiempo como medida de precaución, pero aparte de eso volví a mi vida normal.

Estoy muy contenta con el tratamiento, ¡es fenomenal! Ya se lo he recomendado a algunas personas, entre ellas a mi colega, que ya tiene cita con el médico. Me gustaría que se divulgará más y que fuera accesible a más personas.

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